Con una superficie que abarca alrededor de 61 km², San Marino se encuentra entre los 5 microestados más pequeños del mundo. Es también considerado el estado soberano más longevo desde que se tiene razón de estos registros, ya que su existencia está documentada como tal desde el siglo X. En una visita a este maravilloso lugar, es posible disfrutar del encanto de sus históricas construcciones así como de espléndidos paisajes. Si estás interesado en conocer San Marino, te invitamos a continuar leyendo nuestro artículo para que descubras qué lugares no te puedes perder.

¿Cómo llegar?

Antes de continuar, quisiéramos explicar cómo acceder a este maravilloso estado. En tal caso, es conveniente saber que se encuentra rodeado de territorio italiano y se ubica exactamente entre las regiones de Emilia-Romaña y Las Marcas, en el centro-norte del país. Por tanto, llegar no es complejo. Bien puede hacerse por vía aérea o por tren.

Una buena ruta sería llegar en avión al aeropuerto de Bolonia, de ahí tomar un tren hacia Rímini para luego llegar a San Marino en autobús. El servicio de bus resulta bastante regular, con una salida por hora y el precio no suele ser elevado.

¿Qué lugares visitar en San Marino?

Al ser San Marino un lugar pequeño, sus principales atracciones turísticas pueden ser recorridas en una jornada. Como habíamos comentado, entre los sitios de obligada visita no pueden faltar sus monumentos históricos.

Piazza della Libertà

Entre los lugares más emblemáticos debemos mencionar la Piazza della Libertà (Plaza de la Libertad). Ubicada en el Centro Histórico de San Marino, se nos presenta como si de un mirador se tratara, donde podemos admirar la región occidental del estado. Además de ser un símbolo arquitectónico, esta plaza representa la lucha por la independencia del país. Justo en medio se alza la popular Statua della Libertà, hecha de mármol de Carrara y en forma de guerrero.

Desde su emplazamiento es muy cómodo acceder a otras construcciones populares como el Palazzo Pubblico o la Basílica de San Marino.

Palazzo Pubblico

Se trata de una hermosa construcción que domina la Piazza della Libertà, levantado entre los años 1884 y 1894. Su majestuoso diseño fue obra del arquitecto Francesco Azzurri, quien le dio el estilo de las construcciones típicas de los siglos XIII y XIV. En la actualidad, el Palazzo Pubblico acoge la sede del gobierno y del ayuntamiento de la ciudad y representa un importante sitio de interés turístico.

Quienes decidan visitarlo encontrarán gran parte de la historia del estado reflejada en objetos de uso cotidiano y obras de arte expuestas en diferentes salones. Diariamente el Palazzo Pubblico abre sus puertas y los interesados tendrán acceso a sus salas luego de pagar el precio de entrada correspondiente.

Podemos agregar como dato interesante, que en los meses de verano es posible ser testigos del cambio de la Guardia di Rocca cada media hora.

Basílica de San Marino

Otro sitio de notable importancia para San Marino es la Basílica, considerada el templo principal de la capital. De marcado estilo neoclásico, la estructura que hoy podemos visitar fue erigida entre 1826 y 1838, siendo heredera de la anterior iglesia parroquial antes demolida.

Su extraordinaria estructura guarda como mayor tesoro las reliquias de San Marino, constituyendo desde sus inicios uno de los sitios de culto más respetado por el pueblo. Consta de tres hermosas naves donde se destacan siete altares en su salón central y un escenario reservado solo para los Capitanes Regentes.

Las Fortalezas de San Marino

Como hemos mencionado San Marino ofrece paisajes impresionantes, protagonizados principalmente por el Monte Titano. Se trata de una montaña de más de 700 metros de altura que cuenta con tres picos y en cada uno de ellos hay construida una torre. A día de hoy, estas torres son objetivo de visita de casi todo el que llega a la ciudad.

De las tres, la más conocida es La Fortaleza de Guaita. Fue la primera en ser construida (siglo XI) y desde entonces tuvo varias funciones de índole militar hasta que en el siglo XX se destinó a brindar servicios turísticos.

La torre que se encuentra en la cima de mayor altura del Monte Titano es la denominada como ¨Torre de la Fratta¨ y a día de hoy acoge el Museo de Armas Antiguas. Sus exhibiciones recogen una amplia variedad de elementos que datan desde la época de su construcción, por el siglo XIII hasta el siglo XIX.

La tercera fortaleza, Montale, se encuentra ubicada en la cumbre más pequeña del Monte Titano. Su construcción se llevó a cabo durante el siglo XIV y alberga lo que en su tiempo funcionó como prisión. Muchos aseguran que, aunque no se trata de la más popular de las torres, es un sitio ideal para quienes deseen tomar bellas fotografías.

Lo que no te puedes perder:

Museos

Recomendamos dejar espacio en la agenda para recorrer los más interesantes museos de San Marino. Entre ellos podemos destacar el Museo Estatal, donde es posible conocer la historia del estado desde tiempos inmemoriales. También el Museo de Cera es una parada atractiva ya que no ocupa mucho tiempo y resulta muy interesante su maravillosa colección de personajes ilustres. El Museo de las Curiosidades es de visita obligatoria para quienes sientan interés por objetos raros así como el de Arte Moderno y Contemporáneo pone a nuestra disposición más de 800 obras representativas del talento artístico local.

Gastronomía

Sería imperdonable visitar San Marino y no deleitarse con los sabores típicos de esta región. Comparte con su vecina Italia las especialidades en pasta donde se destacan sus platos de espagueti a la boloñesa y la lasaña.

Entre sus recetas más aclamadas se encuentra la ¨Torta Tre Monti¨ cuyo nombre hace referencia a las tres torres de San Marino. Se trata de un delicioso postre que consta de delgadas capas de obleas unidas con crema de chocolate y avellanas. Saborearla en una terraza de la ciudad es uno de los mayores placeres que pueden disfrutarse.

Y es que San Marino bien vale una visita. Ya sea por su arquitectura, sus paisajes, su historia o su gastronomía, siempre existirá más de un motivo para que un viaje a la república más antigua del mundo sea una buena opción.