Marsella francia

Con más de 300 días de sol inminente, Marsella es un destino único. La ciudad conocida por su puerto, que llegó a conectar con las colonias francesas, sobre todo con África, es llamativa para los turistas por sus barrios, la orografía que permite hermosas vistas y por supuesto su puerto viejo, desde donde salen embarcaciones a lugares turísticos en la zona.

En la capital del departamento de las Bocas del Ródano y de la nueva región Provenza-Alpes-Costa Azul, se respira un aire de pueblo increíble, a pesar de ser la ciudad más grande de Francia, luego de Paris, con más de 900 mil habitantes.

En ella encontrarás parques y sus pulmones verdes en el centro de la ciudad que cuando el sol está en su máximo punto se convierten en un oasis de frescura. Y si quieres practicar deportes en medio de la naturaleza, cerca del viejo puerto verás el parque nacional natural: el macizo de las Calanques.

En 2013, Marsella fue la capital Europea de la Cultura por su docena de museos que presentan colecciones que van desde la antigüedad hasta el arte contemporáneo. Y tu paseo no terminará allí, porque a medida que vas conociendo te encuentras el barro Le Panier, los edificios del Segundo Imperios, las iglesias muy románicas.

Si sabes detenerte y observar con atención, descubrirás cosas nuevas en cada parada que hagas en Marsella. Visitar los mercados, admirar la vista desde la basílica de Notre-Dame de la Garde, probar su dulce tradicional: las navettes, tomar un pastis viendo el atardecer en el viejo puerto, degustar la gastronomía, son cosas imprescindibles que hacer si vas a este destino mediterráneo.

Lugares que no debes dejar de visitar

Le vieux Port

O conocido como el viejo puerto es el corazón de Marsella. Esta salida al mar continúa viva, aunque hoy en día no verás barcos con mercancía sino yates o embarcaciones que te llevan de paseo. Tods están ancladas en el codiciado rectángulo acuático. No importa como inicies el recorrido por Marsella saldrás de esta zona, además a su alrededor encontrarás restaurantes o simplemente zonas donde sentarte y disfrutar de un bocadillo.  Las renovaciones que le han hecho al puerto para hacerlo más llamativo, hacen de tu experiencia magnífica. Como dato te dejamos que es el punto de encuentro para las visitas guiadas por toda la ciudad.

Basílica de Notre Dame de la Garde

Con un estilo romano-bizantino, la basílica de Notre Dame de la Garde es un símbolo en Marsella. La inauguraron en 1864 y es conocida como “la Bonne Mére” o la buena madre en español. El lugar de culto católico está coronado por una efigie dorada de 11 metros de la Virgen María, antes los turistas podían llegar hasta la escultura cubierta en pan de oro a través de unas escaleras, pero el acceso fue cerrado por seguridad. Las vistas panorámicas que se aprecian de la ciudad desde la cima de la colina donde se encuentra la basílica son lo más impresionante.

Está a solo 162 metros del puerto viejo, pero el acceso es por callejones muy zigzagueantes que a veces ni los trenes turísticos quieren acceder. Hubo una época donde se podía llegar trepando sobre los tejados de las casas de la ciudad,  ¿impresionante no?

La Cité Radieuse 

También conocida como “la Maison du fada”, “la Casa del loco” o “la unidad habitacional de Marsella”, es una construcción residencial posguerra que construyó Le Corbusier.

Es un lugar único que te hace volar la imaginación y te lleva a pensar cuales eran los pensamientos de Le Corbusier en ese momento. Es un edificio que forma parte del tipo de residencias que debía existir cuando inició el movimiento moderno y por toda Marsella podrás apreciar diferentes conjuntos residenciales con el mismo estilo, creados también por Le Corbusier

MuCEM

El Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo apenas lo inauguraron en 2013 y se dedica al descubrimiento de las mayores etapas de las civilizaciones mediterráneas. Aunque puedes pensar que solo exhibe objetos arqueológicos, es un edifico inteligente que representa la nueva Marsella.

Tiene una gran variedad de exposiciones temporales y te da la posibilidad de interactuar con alguna de ellas. La estructura es un cubo negro de 15 mil metros cuadrados que no solo funciona como museo, también como sala de debate, auditorio cuenta con biblioteca y hasta un restaurante.

Barrio Le Panier

Es uno de los más antiguos de la ciudad con calles estrechas y fachadas de colores, donde vivieron pescadores y armadores. Es uno de los lugares que mejor representa a Marsella, es una combinación de culturas ya que la llegada de emigrantes y la juventud han convertido sus calles en muestras de arte urbano, le ha dado paso a que cada vez sean más notable los lugares alternativos y los talleres de artesanía. Le Panier es cultura y representa el ayer y el hoy de Marsella.