Burdeos paris

Al pensar en Francia, el primer lugar que se te viene a la mente, de seguro es París ¿y cómo no? Si es un lugar mágico y romántico. Pero lo bueno de Francia no solo está en París, es más la ciudad de Burdeos no tiene nada que envidiarle. Está a 12 horas de la gran París y se ha hecho famosa a nivel mundial por el efecto del espejo de agua, los viñedos y las bodegas.

Terminarás locamente enamorado de su casco antiguo, la fachada marítima, el ambiente, las plazas, sus vinotecas, luego de todo eso sabes apreciar el hecho de porque la Unesco la incluyó en su lista de Patrimonios de la Humanidad. ¡Es toda una belleza!

“La perla de Aquitania” no te decepcionará, tiene un ambiente tan romántico que si vas solo tendrás ganas de buscar a alguien para compartir los momentos que vivas en sus calles.

Cinco razones por la que Burdeos es una escapada perfecta

El Espejo de agua

En Burdeos el emblema, lo que más lo caracteriza en todo el mundo, es la Plaza de la Bolsa donde encontrarás el espectáculo más famoso de la ciudad: El espejo de agua. Es una obra de arte que se diseñó para reflejar los edificios de la plaza y terminó siendo la diversión favorita de los más pequeños y el punto focal de Burdeos.

Está construido en el suelo, es una inmensa placa de granito de 2 centímetros de agua con efectos espejo y también niebla. Es algo inigualable.

Es un sitio que ha contribuido al comercio y reputación de la ciudad. 20 años tardaron en terminar la plaza, pero ¡vaya que valió la pena! Desde ese momento desapareció la Burdeos Medieval y llegó una ciudad moderna y única que marcaría al mundo.

Sus quesos

Quizás en este momento estás pensando que es algo típico de toda Francia, pero solo en Burdeos está la quesería Deruelle. Al llegar te atenderá el dueño del local quién te tratará como a otro amigo más que simplemente tiene mucho tiempo sin ver. Luego va a prepararte la “tabla perfecta” de quesos hechos con productos artesanales de excelente calidad.

Si lo acompañas con los Baguettes que allí mismo venden, agregas un poco de confit y de mermelada y además tomas uno de sus vinos ¡dios santo! Combinación perfecta. Puedes darle un giro y llevarte todo para armar un picnic en el jardín público ¿Qué más romántico podría ser?

Y no solo está la quesería, con planificación puedes ir al restaurante con el mismo nombre que crea especialidades basadas en los diferentes tipos de quesos que ofrecen.

Sus vinos

Una razón muy obvia, es referencia internacional desde el siglo XVIII, actualmente cuenta con más de 14 mil productores de vino con una de las tecnologías más actuales que existen y además cuenta con lo que podría considerarse el parque mundial de atracciones de vino.

La Cité du Vin, es un parque de diversiones dedicado íntegramente al vino y dirigido a un público adulto, está a orillas del río Garonne que es el corazón vinícola de Burdeos. Cuenta con 10 pisos y un impresionante auditorio para 250 personas. Al entrar lo primero que verás es el bar Latitude20 que tiene 1 mil botellas de 800 vinos provenientes de 70 países diferentes, se te hará difícil elegir.

 Los viajeros que deciden conocerlo pueden disfrutar de tours y clases de degustación o simplemente mirar películas relacionadas al vino.  Y como un parque de diversiones no está completo sin una atracción, puedes subirte a una simulación en barco. Este parque más que glorificar los vinos de Francia busca reflejar la historia y el impacto que tiene en el mundo.

Sus dulces

Burdeos es una ciudad donde los componentes que te llevan a la mesa, sean quizás su atractivo principal, por eso los dulces tampoco están exentos de esta lista. Y es que los olores invaden las calles, ves a las personas haciendo cola para disfrutar de ellos.

Como los Cannelés, que son unos bizcochitos hechos en un molde similar a donde se hace el flan y se elabora a base de huevos, azúcar, leche, harina y mantequilla. Tienen un sabor a vainilla, con ron y los encuentras hasta en la famosa pastelería Baillardan. Si le preguntas a un residente te dirá que los mejores son los de La Toqué Cuivrée.

Pero no creas que hay acaba todo, no. Tienes las galleterías, especialistas en bretonas, las chocolaterías donde destaca La Maison Darricau, fundada en 1915.

Sus libros

Si, leer alimenta el alma dice algún refrán. Y en Burdeos encontrarás una librería cada cinco calles. Cuentan con la librería independiente más grande de Francia: La Machine à Lire y Mollat.

Todas las librerías son enormes y ofrecen libros para todos los gustos. Vale la pena visitarlas así no seas amante de la lectura. Y si llegas a Bradley’s Bookshop sirven cafés como por la cantidad de ejemplares que tienen.

Como si no fuera poco también encontrarás ventas de libros al aire libre. Algunos son pequeños mercados que tienen sus horarios y días especificados en la Place des Grand Hommes, verás uno todos los viernes al caer la tarde.